Documental sobre el aborto, “180 Grados”

Este documental ofrece una mirada inesperada y reveladora sobre el controvertido tema del aborto. “180” ha sido llamado una media hora de “vídeo adrenalina”, una “montaña rusa emocional”, y “alucinante”. Este galardonado documental lleva un mensaje único y pro-vida, en el que verás ocho personas cambiar sus mentes sobre el aborto en cuestión de segundos… porque se les hizo una pregunta.

vía: 180movie

¿Qué Dices Josh?

Tom es un joven estudiante de la universidad que últimamente ha tenido problemas con sus calificaciones. En medio de su situación aparece un predicador (y orador) que viene a la escuela para un encuentro con los estudiantes, el cual trata de responder a las preguntas que todo incrédulo o ateo se hace.

Preguntas como ¿Realmente existió Jesús? y si existió ¿Realmente fue crucificado, murió y resucito al tercer día? ¿Ha existido algún otro hombre que se pueda comparar con Jesucristo? Todas estas preguntas serán respondidas no solamente usando la Biblia, sino que, el predicador, usara el razonamiento lógico y hará ver a los estudiantes la verdad sobre Jesucristo.

Esta historia responde a la interrogante, “¿Qué le dirías a los jóvenes, cuyo mundo se está desmoronando?”. Es una película basada en el libro “Evidencia que demanda un veredicto”, el cual trata de dar una respuesta a los jóvenes sobre la verdadera existencia de Dios.

Si deseas descargarla, está disponible en seis partes:

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Créditos: elquemesostiene.blogspot.com

Servicio conmemorativo en Times Square Church, por la vida y Ministerio del Rev. David Wilkerson

El evento se realizó el 14 de mayo (el sábado pasado), y fue retransmitido en vivo por Internet desde Times Square Church en la ciudad de Nueva York.

El servicio del 14 de mayo marcó un evento franco para recordar al hombre que impactó a tantas vidas. “El estaría muy incómodo recibiendo todos estos elogios. El se mantenía lejos de las luces…” dijo Carter Conlon. “Sé que está en un balcón del cielo diciendo, ‘Suficiente pastor, suficiente. No estoy muerto. Estoy muy vivo, de pie frente al trono de Dios’”, agregó.

“Hoy tenemos el privilegio de recoger la antorcha que le fue dada a él”, dijo Conlon. Fue un servicio emotivo y memorable, como siempre en Time Square.

I Timoteo 4:13: “Ocúpate en la lectura”

Ocupándonos de la lecturaEl Apóstol Pablo le venía dando a Timoteo una serie de instrucciones de carácter imperativo para el orden de la Iglesia de Éfeso. Desde el primer capítulo Pablo le da indicaciones precisas acerca de la doctrina y del orden eclesial.

La gramática nos enseña que lo antes mencionado no eran meras recomendaciones, sino que eran (y son) órdenes y mandatos para que fuesen (y sean) transmitidos a la Iglesia, en específico a los maestros: “para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina” (1:3).

Ocúpate: Como dije, el verbo es imperativo (presente activo) y se encuentra en segunda persona del singular. Del griego πρόσεχε  denota la idea de “continuar en atención estricta de algo, ocuparse de, dedicarse o aplicarse a”.

Timoteo se debía ocupar, poniendo especial atención, de la lectura. ¿La Lectura de que?

De la lectura: Se nos dice que es posible que el τῇ ἀναγνώσει sea aplicado para el estudio personal, pero no es en este sentido secundario en el cual se ocupa en la carta, sino en el sentido de la literatura y la costumbre judías, esto es, “leer la ley y los profetas en la sinagoga”.

“Los ministros deben ocuparse de esas cosas como obra y tarea principal de ellos. Por estos medios se manifestará su provecho en todas las cosas y a todas las personas; esta es la forma de ganar conocimiento y gracia, y de ganar también a otros. La doctrina de un ministro de Cristo debe ser conforme a las Escrituras, clara, evangélica y práctica; bien expresada, explicada, defendida y aplicada”. (2)

Es decir, Timoteo tenía que aplicar su esfuerzo y su juventud a la lectura pública de las Escrituras (NVI), a la exhortación y a la enseñanza de las mismas. Con el motivo de la edificación de la Iglesia pero también del mantenimiento de la doctrina pura. Justino Mártir nos dice acerca de esto:

Los Evangelios y Epístolas del Nuevo Testamento, reconocidos como inspirados por los que tenían el don de discernir los espíritus fueron desde el principio y a medida de ser escritos, leídos junto con el Antiguo Testamento en las iglesias”. (1)

Es importante que los maestros se apliquen al Estudio de las Escrituras para poder dar un alimento sólido a sus ovejas y no profetizar y exhortar de su propio corazón. (Como lo hace la mayoría de los falsos maestros que enseñan hoy en la Iglesia).

“Y si a un hombre tan importante (Timoteo) se le aconseja estudiar a fin de que progrese día tras día, ¿cuánto más necesitamos nosotros de ese consejo? ¡Ay de aquellos perezosos que no escudriñan los oráculos del Espíritu Santo día y noche…Siempre  ha  sido  un  rasgo prominente  en  el  carácter  de  un buen hombre, que “su delicia sea en la ley del Señor, y que en su ley medite de día y de noche” (3).

A pesar de que en primera instancia el pasaje está dirigido a Timoteo y a los maestros, también se dirige a aquel creyente que no enseña, sino que está en el proceso de aprendizaje (de alguna u otra forma todos lo estamos). Es decir, el creyente debe, en su estudio personal, indagar y escudriñar la Escritura, ocuparse en la lectura de la misma para su edificación.

Si bien este blog contiene diferentes temas de interés para el cristiano e intenta fomentar la educación y desarrollo intelectual del creyente. También se somete a esta cláusula y a la correcta interpretación del pasaje, es decir, la Biblia está por encima de todo libro y es necesario que nuestra lectura, exhortación y enseñanza sea conforme a la enseñanza bíblica. Todo escritor, pensador o maestro que enseñe doctrina debe ser sometido al testimonio que vive y permanece para siempre.

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  • (1)     Justino Mártir, Apología, 1:67.
  • (2)     Matthew Henry. Comentario a Toda la Biblia. 1 Timoteo 4.
  • (3)     Juan Calvino. Comentario a la primera Epístola Pastoral de San Pablo a Timoteo.

David Wilkerson – Lo que le sucede a la Iglesia cuando los predicadores ya no predican contra el pecado

Probablemente esté familiarizado con la historia del Rey David y su única aventura adúltera con Betsabé. El incidente resulta en el embarazo de Betsabé. Tan pronto como ella descubrió su condición, ella le manda una nota a David, diciendo: “Estoy embarazada.”

Cuando David leyó la nota, tuvo pánico. Su reputación como un hombre piadoso y recto estaba en peligro. Él era un hombre que había escrito más de 3.000 Salmos y cánticos espirituales. Él fue el instrumento de Dios al matar los enemigos de Israel. Y él le había ilustrado al mundo lo que significaba tener un gran corazón para Dios.

Pero ahora, en su estado de pánico, David pensó no tan solo en su reputación, sino en la del Señor. Si su pecado fuera expuesto, estaría conectado al nombre de Dios. Visiones de un gran escándalo inundaban su mente. Así que David, concibió un plan para cubrir su aventura con Betsabé. Y la puso en acción enviándole un mensaje a Joab, el general al frente de su ejército. El mensaje decía, “Envíame a Urías, el heteo.” (2 Samuel 11:6).

Ahora bien, Urías era el esposo de Betsabé, y era parte de la infantería del ejército de Israel. Evidentemente, Urías era parte de un destacamento elite de soldados, porque las Escritura lo menciona como uno de los siete hombres más fuertes de David (ver 23:39). Cuando Joab recibió el mensaje, debió ponerse sospechoso. Él conocía el corazón de David, incluyendo sus tendencias lujuriosas. A pesar de eso, el general mando a Urías a Jerusalén, para averiguar lo que David tenía que decirle.

Cuando Urías llego, David lo recibió en su residencia real e inmediatamente comenzó una conversación militar. Él le preguntó: “¿Cómo va la guerra? Y ¿cómo está tu general? ¿Tus compañeros se están llevando bien? “Urías debió preguntarse: ¿De qué se trata todo esto? Soy tan solo un hombre de infantería. No he hecho nada que merezca este tipo de atención.” O, también se habrá puesto sospechoso. Pudo haber escuchado algún chisme acerca de la aventura (aunque las Escrituras no registran que esto fuera conocimiento público).

Lo cierto es, que David le estaba tendiendo una trampa a Urías. El rey pensó que su problema se solucionaría si tan solo pudiera poner a Urías en la cama de Betsabé por una noche. Entonces Urías pensaría que él había causado el embarazo de su esposa. David le dijo: “Has peleado una larga batalla, y debes estar cansado. ¿Por qué no te vas a tu casa y descansas esta noche? Enviare comida especial para que disfrutes.” Pero cuando Urías se fue, el no fue a su casa. En vez de eso, él durmió en la casa de guardias en las afueras del palacio. Cuando David supo esto al otro día, él llamo a Urías y le pregunto: “¿Por qué no fuiste donde tu esposa anoche?”
Urías contestó: “El Arca, Israel y Judá habitan bajo tiendas; mi señor Joab y los siervos de mi señor, en el campo; ¿cómo iba yo a entrar en mi casa para comer y beber, y dormir con mi mujer? ¡Por vida tuya y por vida de tu alma, nunca haré tal cosa!” (2 Samuel 11:11). Urías solo podía pensar en sus compañeros. Su lealtad debió poner carbones ardientes sobre la cabeza de David.

Ahora, el pánico del rey aumentó. Rápidamente, ordeno que Urías se quedara en Jerusalén una noche más. Entonces él puso otro plan en acción. Esa noche, invitaría a Urías a su mesa a cenar, lo llenaría de vino y lo emborracharía. Sí Urías perdía sus estribos, se olvidaría de sus compañeros y querría dormir con su esposa.

¿Puedes imaginarte a este rey piadoso, un predicador de justicia, tratando de emborrachar a uno de sus fieles soldados? Eso es exactamente lo que David hizo. Y el plan funcionó: Urías se emborracho. David dio órdenes a sus guardias del palacio, “lleven a este hombre a su casa y a su cama.” Pero nuevamente, las escrituras dice, “Por la tarde salió a dormir en su cama, junto a los guardias de su señor; pero no descendió a su casa.” (11:13).

En este momento, el pánico de David aumentó más allá del control. Él sabía que tenía que tomar acción drástica. Así que escribió una carta a Joab, ordenándole que pusiera a Urías en el frente de la batalla más ardiente. Entonces, cuando el enemigo surgiera, Joab debía retroceder con todas sus tropas excepto Urías. En resumen, David quería que mataran a Urías.

David le entregó una carta sellada a Urías con instrucciones de entregarla a Joab. El leal Urías no lo sabía, pero su comandante-en-jefe acababa de entregarle su propia sentencia de muerte. Cuando Joab leyó la carta, el se dio cuenta del plan de David. Más sin embargo, obedeció la orden del rey de todas maneras. Él envió a Urías a una misión suicida. Y tal como David había planeado, mataron al soldado en la batalla.

Es difícil concebir que un hombre piadoso y justo como David pudiera caer en tal horrible pecado. Aun hoy, con todos los reportes noticieros de violaciones, violencia y asesinatos, la historia de David sobresale como una de las peores caídas que cualquier líder hubiera tomado. ¿Por qué? Porque le sucedió a un hombre de Dios, alguien apasionado por la justicia y rectitud.

Probablemente, recuerdes lo que siguió a esto: Betsabé lloró la muerte de su esposo por siete días, según la ley. Entonces David la llevó al palacio, donde ella se unió a su harén de esposas (el ya tenía cinco). Con el tiempo, Betsabé dio a luz al bebe de David. Y por todo un año después del asesinato, David no mostró señales de arrepentimiento por sus hechos. De hecho, él justificó la muerte de Urías ante Joab, diciendo que Urías había muerto por fortunas de guerra: “… porque la espada consume, ora a uno, ora a otro;” (11:25).

“Gracias a Dios que David tuvo
un pastor que no temía al hombre.”

Natán, el profeta era el pastor de David. Y él no tuvo temor de exponer el pecado en su rebaño, incluyendo el pecado del rey. Veo a Natán como un tipo del pastor piadoso que gime por los pecados en su congregación. Debió entristecerlo profundamente que David, un hombre a quien todos consideraban como piadoso y justo, estuviera encubriendo pecado.

Muchos ministros jóvenes me han hecho preguntas similares: “¿Cómo puedo tratar con el pecado en mi congregación? Tantas parejas se están divorciando, y otros están viviendo en adulterio. Yo sé que tengo la responsabilidad de predicarles acerca de la santidad de Dios. Pero no quiero ahuyentarlos de la iglesia, tampoco.”

Mi contestación a estos predicadores jóvenes es siempre la misma: “Tu congregación escuchará cualquier cosa que tengas que decir, si lo dices a través de lágrimas. No puedes darle sobre la cabeza con tu mensaje. Ellos tienen que saber que tu corazón esta quebrantado. Trata de llevarlos al arrepentimiento predicando la gracia de Dios. Si la Palabra es una espada de dos filos, pero tienes que manejarla con guantes de terciopelo.”

Por supuesto, esta no es la actitud de cada pastor. Regularmente, recibo cartas de cristianos que dicen, “Tiene que escuchar predicando al Reverendo fulano de tal. Él es durísimo con el pecado.” Pero, la mayoría de las veces, los casetes de los sermones de estos predicadores no son más que diatribas furiosas contra cosas externas. Sus mensajes raramente incluyen la misericordia o gracia de Dios. En vez de eso, ponen cargas pesadas sobre sus ovejas. Mas sin embargo, nunca levantan un dedo para aliviarlos.

Yo creo que Natán nos provee con un ejemplo maravilloso de cómo un ministro piadoso expone el pecado. El no entró airado en la presencia de David, con los brazos en el aire y la voz como trueno. El no señaló la cara de David con su dedo huesudo gritándole: “¡tú eres el culpable!” No, él llevó el mensaje de Dios, temible y revelador de pecado con gran sabiduría, poder persuasivo y tierna misericordia. Y él usó una parábola para hacerlo.
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